http://www.rufuswainwright.com/Entró en la boca del metro, línea 1 , dirección atocha, mientras escuchaba a todo volumen a Rufus Wainwright en su Mp3.Andando por el andén entre la multitud le parecía que protagonizaba un vídeo-clip. Le gustaba Rufus, le hacía sentirse diferente.Al entrar al vagón abarrotado miró al suelo mientras buscaba un hueco cerca de la puerta menos colapsada.Sonaba ,maravillosa, "poses" y aquella voz aterciopelada le arrullaba con el vaivén de las vías. Sus ojos se posaban distraidamente sobre los rostros de los desconocidos que le rodeaban y luego sobre la negrura apresurada de las ventanas. De pronto un instante se hizo más largo de lo correcto. Sus ojos ,los de él y los de ella, chocaron,colisionaron al azar, sin premeditación.Ella se encontraba a una distancia más cercana de la que las normas aconsejan, cosas de la hora punta.Tenía los ojos color violeta turbio, agudos,eléctricos, intensos, immantados, imposibles de eludir...Fue tan solo una milésima de segundo, aquella mirada le atravesó como un relámpago de luz mientras la música le atronaba en el cráneo .
-60 años después, cuando ella le cogía la mano, y las imágenes se sucedían en su cerebro, al mismo ritmo que se apagaban sus neuronas haciendo destellos de recuerdos, aquella mirada y aquella melodía, guardadas en una recóndito lugar de su masa gris aparecieron como una ensoñación, y comprendió que nada es casual, que en aquel momento sin saberlo comenzó todo. Ella apareció en su vida mucho antes, apareció en aquel preciso y precioso instante,pero no lo recordó hasta ese último momento final. Luego ocurrió la vida, enamorarse, sentirse, amarse en la intimidad del matrimonio, los hijos, los nietos...Ella le sujeta la mano en el último haz de luz que cruza delante de sus ojos, antes de la oscuridad total , pero aún él, anciano y vencido por la enfermedad, le da tiempo a decir en un susurro, en un último respiro " eras tú, siempre estuviste ahí, siempre, por eso te reconocí si saberlo al verte, en el fondo de tus ojos estuvo siempre la respuesta. Gracias amada mía... Y se fue, sin hacer ruido,como había vivido.-
El tren se paró con un bufido y un brusco movimiento . Él volvió a mirar al suelo, luego afuera, hacia el cartel que anunciaba la estación -Antón Martín- y enseguida de nuevo buscó los ojos de la desconocida,pero ella se había dado media vuelta y se había bajado. Se entretetuvo unos segundos viéndola caminar por el andén, mientras se cerraban las puertas y se reanudaba la marcha. En sus oídos continuaba sonando la melodía, los compases de un piano dulce y triste. El tren entró en la oscuridad del tunel y ella desapareció de su vista.No volvió a verla nunca más, nunca fueron nada, nunca hubo una historia de amor, ni tuvieron hijos , ni nietos,...Se apagó la visión de golpe, como en las películas, con el último fotograma. Fundido en negro y The end.
"El tiempo no es lineal. Todas las posibilidades, todos los caminos, están pasando, a la vez, en alguna parte..."










