sábado, 1 de agosto de 2015

Sólo el amor puede doler así.

"Cómo decir que me partes en mil
Las esquinitas de mis huesos"
Bebe



-Se ha acabado, necesito desconectar. “Reseterar”, como lo llamas tú.
-¿Me vas a borrar.. así ,sin más?
-Tampoco va a ser fácil para mí , pero es lo mejor.
-porqué? Qué sentido ha tenido?..no lo entiendo.
-No ha tenido sentido, nada lo tiene, no busques un porqué.
-No paro de hacerlo..
-Pues para..
-No puedo, no puedo, no podré con esto..
-Tranquila, claro que puedes..
-No puedo, no puedo vivir sin ti ¡joder, no me obligues a decir estas cosas! no puedes salir así de mi vida...Seamos amigos, por favor..
-No podemos ser amigos, y lo sabes…
-Intentémoslo.
-No.
Silencio. Silencio. Más silencio.
-Me has roto... me rompes ¿no lo ves?
Silencio.
-Lo siento, cuídate mucho ¿si?
Silencio. Silencio. Más silencio.

Hasta que silencio se convierte en el pitido de fin de llamada. La pantalla permanece encendida un instante, luego se apaga y ella se sienta al borde de la cama. Por un momento no se mueve, una estatua inerte, una foto congelada, apenas un parpadeo. 
Permanece así largo rato. Mirando el suelo. Se encoge a medida que caen, como una lluvia de verano, grandes goterones, una gota, otra enorme moja la pantalla, otra cae y cala ahora su vestido, gotas saladas sobre el parquet.  Apoya esa cabeza que se vacía sobre la palma de su mano, todo el peso de su cerebro aplastado, que cruje, que se resquebraja, literalmente suena cada hueso quebrándose, rompiéndose en mil pedazos, una  intensa punzada de dolor que la atraviesa como una lanza. 
No puede respirar, no puedo respirar piensa, pero sí que puede,ojalá no pudiera, ojalá dejara de hacerlo , pero no, respira, ahogadamente, a bocanadas, boquea, agoniza como un pez fuera del agua.
Se pone en pié , camina por la habitación mientras repite "calma, calma, calma"… Ahora su mano está apoyada en su pecho, los latidos se oyen por toda la habitación , toda la habitación retumba, gira todo a su alrededor a punto de detonar, a  punto de estallar, y estalla, de hecho han desaparecido las paredes, el suelo , el techo.. y cae , va cayendo al abismo, girando en barrena. 
Girando, girando, girando. 
Pierde el control,descontrola, solo piensa en llegar abajo, más abajo, abajo le espera la ciénaga. La cálida y dulce ciénaga del fondo, que la abrace con su aliento de lodo. Así debe de ser morir, como si morirse fuera tan fácil. Morir. Descansar. Y que deje de doler . Que duela menos, mucho menos. 



"Vendrá la muerte y tendrá tus ojos"
César Pavese  

  


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